Visitas virtuales confinad@s: ¿éxito o fracaso?

En marzo, cuando gran parte de la población se encontró confinada, se publicaron docenas de artículos en la prensa online sobre las visitas virtuales en los museos. Para comprobarlo solo hay que introducir en cualquier buscador la palabra clave visitas virtuales.

La euforia desatada por las visitas virtuales ha generado dudas, en la comunidad profesional, sobre su efectividad y demanda. La semana pasada se publicó un artículo titulado People Don’t Want Virtual Museum Tours; Do This Instead, en el que, a partir de los datos de Google Trends, se afirma que el pico de interés del público por las visitas virtuales de museos solo duró 4 días de marzo. A pesar de las limitaciones evidentes de los resultados estadísticos y sin concretar qué entiende el autor por visitas virtuales, el artículo declara como veredicto final que el público no las quiere.

Estadística sacada de Google Trends en la que se basa el artículo People Don’t Want Virtual Museum Tours; Do This Instead

Me resulta interesante estudiar este tema con más detalle ya que, en mi opinión, los resultados expuestos dan una idea muy vaga de la situación actual. Como reconoce el autor, los datos proporcionados por  Google Trends permiten hacer comparaciones relativas y evalúa la situación desde una visión general del mercado, pero descuidan el análisis del tipo de visita virtual, de su calidad y de la importancia que suponen.

Para comprobar si realmente el interés del público por las visitas virtuales ha disminuido recurrimos a similarweb, otra herramienta que analiza el tráfico en las web. La consulta en la plataforma artsandculture.google.com, que almacena el mayor número de visitas virtuales a  museos, muestra un panorama completamente diferente. En el grafico vemos un salto significativo en el tráfico de la web, a partir de marzo, y su progreso continuo no solo a nivel global, sino por países. Analizando estos datos entendemos que se trata de una evaluación cuantitativa que permite, de nuevo, hablar de tendencias y no de la experiencia del usuario.

El tráfico general del artsandculture.google.com. Fuente: https://www.similarweb.com/
El tráfico por países de artsandculture.google.com. Fuente: https://www.similarweb.com/

Otra cuestión que es necesario plantearnos es: ¿de qué formato de recorrido virtual estamos hablando? En el artículo examinado no existe una definición y explicación clara  de qué se entiende por visita virtual.

Este aspecto es muy importante porque hoy en día podemos hablar de distintos formatos. El formato tradicional es: las fotografías y videos tomados en 360º se pueden visualizar desde el navegador. El recorrido incluye visitas a las distintas salas del museo y dispone de herramientas wayfinding (ayuda para orientación y desplazamiento) se realiza mediante flechas y hot spots. Este tipo de recorrido, que denominamos clásico puede consultarse en la gran mayoría de sitios web, entre ellos artsandculture.google.com, donde se almacenan  más de 2.000 recorridos virtuales tanto de museos como de otros monumentos importantes.

Visita virtual por la galería Uffizi en la plataforma Google Arts & Culture. Fuente: artsandculture.google.com

La visita virtual tradicional se lleva a cabo en salas vacías, sin ninguna interacción ni storytelling. Este tipo de recorrido resulta una actividad aburrida. No causa ninguna emoción y aburre inmediatamente. Quizás este formato pueda ser de interés para algunos académicos o especialistas en historia y arte, pero evidentemente para el público general, que desea aventuras emocionantes y experiencias memorables este formato no es el adecuado.

Con la llegada del confinamiento, por el Covid-19, ha nacido el nuevo formato de visita virtual guiada que se realiza mediante una trasmisión en directo. Este modelo fue desarrollado y lanzado, en los primeros días de confinamiento, por el Museo Pushkin de Moscú. En este formato las visitas se organizan a partir de fotos de 360°, sacadas por el equipo del museo, disponibles en su página web desde 2017. El recorrido se realiza en grupos de 40 personas para niños y de 80 para adultos, el programa de zoom que dispone el chat, permite a los participantes compartir sus dudas en tiempo real.

Las visitas virtuales con guía se organizan varias veces al día con diversas temáticas. Según Vladímir Opredelénov, subdirector del desarrollo digital del Museo Estatal de Artes Plásticas Pushkin, este tipo de visitas virtuales son las experiencias más solicitadas y populares que se han realizado durante el confinamiento.

Otro proyecto interesante es el lanzado por Patrimonigencat el 23 de abril para conmemorar el día de Sant Jordi, fiesta cultural del amor en Cataluña. La visita virtual, de la mano del guía oficial Xavi Casado, recorrió en vivo los salas del Palau de la Generalitat de Catalunya y fue transmitida en directo en el canal youtube patrimonigencat. La visita, que duró 30 minutos, se realizó en el programa  zoom utilizando las panorámicas de Google y el modelo 3D de la Capella de Sant Jordi, escaneada por el equipo del departamento de nuevas tecnologías. La visita virtual ha tenido un gran éxito con más de 8.000 visualizaciones en tres semanas.

Visita guiada virtual al Palau de la Generalitat de Catalunya – Sant Jordi 2020

Para terminar, un último ejemplo interesante. Las visitas virtuales guiadas se han convertido en el formato principal de las experiencias online ofrecidas por la empresa rusa Moscú a través de los ojos de un ingeniero. Su fundador, Airat Bagautdinov, afirma que «asistir a una visita guiada es tan importante como ir al teatro o al parque». A pesar de que el proyecto tiene solo 4 años, su equipo ha lanzado más de veinte visitas guiadas offline, ofrece también actividades para niños, tiene su propia escuela de guías y sedes en San Petersburgo y Kazan.

Con el inicio del confinamiento, la empresa pasó inmediatamente de las visitas guiadas presenciales al formato online. Las visitas, acompañadas por Airat y su equipo, se transmitan en vivo mediante Facebook y YouTube todos los días por la tarde. Utilizan Street View, las vistas del interior de los edificios de Google Maps, y los tours virtuales de los museos y monumentos históricos en acceso abierto.

Expedición Shukhov (guía – Ayrat Bagautdinov). Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=1mQoPqNezB4&list=UUWzOa7vYjFy-FV2MVK0_dOw

Los temas de los recorridos son  muy variados, desde la historia de la arquitectura de Moscú hasta el análisis de las obras de personajes como Le Corbusier o Gaudí, que también ha alcanzado casi 9.000 visualizaciones en las últimas semanas. Los recorridos duran unas dos horas y, durante los descansos, los visitantes comparten sus impresiones, hacen preguntas a la guía e intercambian experiencias. El número de asistentes varía entre 100 y más de 300 personas por visita.

Visita virtual guiada «Barcelona. Antonio Gaudio». Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=0fjVeLBJCpM&t=5822s

Basándonos en el análisis de los tres casos expuestos y sin disponer de datos estadísticos del tráfico, vemos claramente que el nuevo formato de visitas virtuales con guía a pesar de su estreno reciente, resulta de gran interés por parte del público. La clave del éxito se basa en un buen storytelling y engagement, que hace que los asistentes la sigan en su totalidad con mucho interés. Es un modelo que presenta nuevas oportunidades para las instituciones culturales y queda por explorar la gran variedad de formatos en que se pueden empaquetar este tipo de visitas. Imagínense una visita virtual guiada por una persona famosa, un director de museo, un científico o incluso un actor cómico; en el chat se pueden organizar juegos de pistas, concursos, preparar sorpresas; se puede ofrecer la visita virtual con guía como una experiencia online gratuita o que se puede adquirir y regalar a un amigo que vive en otra provincia o incluso otro país.

Este tipo de visitas online pueden ayudar a las instituciones a llegar a más público, atraer la atención a la apertura de las exposiciones, eventos y lanzamiento de campañas y, sin ninguna duda, convertirse en una fuente adicional de ingresos.

El coronavirus ha sacado a los museos de su zona de confort y ha mostrado que el mundo de herramientas digitales nos ofrece infinitas oportunidades. Este es el momento ideal para alimentar nuestra creatividad y empezar a experimentar con los nuevos formatos que nos ofrece la experiencia online.