Museos hechos a medida de los instagramers

El número de instagramers está creciendo cada año. El junio de este año superaron los 1.000 millones activos mensuales  lo que permitió a Instagram ocupar la quinta posición en la lista top de las plataformas de redes sociales y pasar por delante de sus principales competidores Pinterest y Snapchat . Actualmente el 32% de los usuarios de Internet que utilizan Instagram  suben más de 100 millones fotos y videos cada día.

¿Quiénes son los instagramers?

El 62% de los usuarios de Instagram tienen entre 18 y 34 años, que son la generación de los denominados millennials. Su procedencia es muy variada, la gran mayoría son de Estados Unidos, India, Brasil, Indonesia, Turquía y Rusia.

Según Kevin Systrom, cofundador de Instagram, lo que define el perfil de los instagramers es: “Personas que conectan a través de sus pasiones”. Los instagramers son amantes de la fotografía divertida e informal. Mediante historias, captadas en un instante, buscan transmitir la humanidad y simplicidad de las cosas tomando fotos espontaneas del mundo que les rodea. La lista de temas favoritos es muy larga y, curiosamente, entre sus intereses más frecuentes podemos citar la comida (pizza es el plato más fotografiado,  siguida del sushi), las bebidas (las fotos del café sin duda toman el protagonismo), las mascotas, la moda, la arquitectura urbana, el cielo, los pies, las manos y muchas más cosas. Su principal objetivo es encontrar momentos especiales, vivirlos y compartir sus experiencias con los demás.

Pop up experiences, las experiencias emergentes

Es evidente que una generación tan presente e influyente no puede dejar de lado el sector cultural y ya existen museos que han apostado por los instagramers que, a menudo, son denominados “pop up experience” (TEA/AECOM, 2017). En Estados Unidos son varios los ejemplos que incluyen momentos “Instagrammable” como el Museo del Helado, la Fábrica de colores o el 29Rooms.

El Museo del Helado, cuyos edificios ya se ubican en tres ciudades norteamericanas como Manhattan, Los Ángeles y San Francisco,  es uno de los más representativos. En estos museos no hay recursos, ni siquiera objetos. Todo se ha realizado a medida y gusto de los instagramers para estimular su curiosidad y poder crear great look en sus fotos. Algunas de las paredes de las salas están pintadas en color rosa, en referencia al sabor de fresa, otras contienen  instalaciones artísticas interactivas diversas, como una piscina llena de chispas,  columpios hechos en forma de cereza o esculturas gigantes de helados.

Los instagramers hacen cola para entrar en estos museos para vivir una experiencia emocionante, para hacer fotos creativas y colgarlas en Instagram.  Para ellos visitar un espacio expositivo representa un acto creativo. A partir de su cuerpo, y de las instalaciones del espacio, construyen sus obras de arte a su medida y a su gusto.

Fuente: ice cream instagram account

Aunque la creciente popularidad de los pop up experiencias ha provocado un gran debate en la comunidad museística, en el que se cuestiona el estatus y el papel del museo, creo que lo importante es analizar este fenómeno desde una perspectiva más amplia y concluir que se trata de una nueva manifestación artística de los milenniales dentro del contexto del turismo cultural 3.0 (Richards, 2018), un nuevo modelo de consumo de la cultura basado en la creatividad y la coproducción (Referencia). Esta mirada amplia nos muestra que gran parte de su éxito se debe a la cálida bienvenida que ofrece a los mileniales y los valores que comparte con ellos.

Para finalizar, es bueno recordar otro fenómeno de éxito que fue la aplicación móvil AR Pokémon Go, que hace dos años revolucionó el sector tecnológico y turistíco. A partir de esta aplicación nacieron nuevos modelos de apps turísticas gamificadas ( la app Personajes históricos Go rusa y Legendes en Família catalana). Así que, seguramente en un futuro próximo, seremos testigos de cómo los museos de los helados renacerán en nuevos formatos y sus expresiones enriquecerán el mundo turístico y cultural con nuevas propuestas inspiradoras.

Referencias:

Richards, G. (2018). Cultural tourists: Profiles, Motivations and Activities. The Third Cultural Heritage Seminar, Tourism and Cultural Heritage: Confluences. Barcelona.

Este artículo es un resumen de la ponenica presentada en la mesa redondaEstrategias y recursos para la interpretación del patrimonio cultural “ durante la III Jornada de Turismo Cultura “Turismo y Patrimonio Cultural: Confluencias”, el 8 de noviembre de 2018, en la Pedrera, Barcelona.

 

 

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