¿Qué es patrimonio digital?


Las últimas décadas han marcado un cambio radical en la vida de los monumentos históricos. Este corto periodo de tiempo se distingue por los procesos de introducción activa de nuevas tecnologías y el uso de nuevos métodos de registro, transmisión y conservación de la información acerca de objetos, monumentos y lugares culturales. La situación actual de la sociedad digital ha requerido la atención y el análisis de los procesos corrientes, por parte de los expertos del campo de la cultura y del patrimonio. Su preocupación ha sido  reflejada en la aprobación y la publicación de una serie de documentos oficiales. Así, en el año 2003, la UNESCO introdujo la definición del Digital heritage (patrimonio digital)  que consiste en “recursos únicos que son fruto del saber o la expresión de los seres humanos, que son de carácter cultural, educativo, científico o administrativo e información técnica, jurídica, médica y de otras clases, y se generan directamente en formato digital o se convierten a éste a partir de material analógico ya existente”.
Posteriormente ha sido introducido otro término, llamado Digital surrogate (sustituto digital) (Parry 2007), que, a diferencia del patrimonio “de origen digital” definido por la UNESCO, engloba todos los recursos, que son las copias capturadas de objetos originales o existentes con fines de conservación, de representación o de investigación. Las imágenes capturadas, los objetos 3D escaneados, o los vídeos digitales, son algunos de los ejemplos de este tipo de patrimonio digital. Su análisis tiene un interés especial porque es el campo donde se están creando las propuestas más innovadoras, que abren oportunidades para solucionar tareas más complejas a las que tradicionalmente se ha enfrentado la investigación histórica.
Si continuamos analizando el campo emergente del patrimonio digital, nos encontramos con el hecho de que no todas las herramientas y recursos están creados con el mismo objetivo y cumplen la misma función. Según Parry (2010) podemos diferenciar tres grandes categorías o grupos dentro del patrimonio digital:

  • El primer  grupo se puede definir como el patrimonio cultural que está digitalizado, es decir, todos aquellos monumentos y sitios patrimoniales que han sido objeto de digitalización mediante el uso de diferentes técnicas digitales. Estas técnicas se  utilizan ampliamente en el campo del patrimonio arquitectónico y monumental.

El proyecto CyArk . La digitalización del templo Tikal, Guatemala 

  • El segundo grupo engloba todas las expresiones y recreaciones virtuales del patrimonio perdido que han sido recreadas y reconstruidas.

La recreación digital en 3D de Barcino, la ciudad romana de Barcelona

  • El último grupo contiene todos los recursos que se han creado con el fin de difundir, comunicar e interpretar los valores del patrimonio cultural. Aquí nos referimos al uso de los distintos soportes (estáticos, portátiles y digitales) y recursos interactivos digitales, desde las proyecciones de gran escala, como video mapping, hasta todos los recursos online, como las redes sociales, blog, wiki, etc.

El World Wonders Project  de Google

También tenemos que tener en cuenta que la tecnología puede desempeñar otras funciones y abrir nuevas líneas y oportunidades en el sector de los museos y el patrimonio. Este hecho ha sido reflejado en los últimos dos Congreso Internacionales Digital Heritage celebrado en Marseille (2013) y en Granada (2015) donde han sido especificadas las seguientes líneas temáticas: Digitalización; Visualización e Interacción; Análisis e Interpretación; Políticas y normas; Preservación; Teoría, metodologías y aplicaciones de Patrimonio Digital.
Con todo lo anteriormente dicho resulta evidente que el uso de las nuevas tecnologías está creciendo y su capacidad de influencia se está expandiendo en el campo del patrimonio cultural.
Bibliografía
Ross Parry, Re-coding the Museum: Digital Heritage and the Technologies of Change (Routledge, 2007).
Ross Parry (ed.) Museums in a Digital Age. Leicester Readers in Museum Studies (Abingdon and New York: Routledge: 2010).

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