7 experiencias culturales que son tendencia

Entrar en agua teñida de colores, nadar bajo los saltos de agua de una cascada digital o sumergirse en una piscina de caramelos, son las primeras experiencias que hacen que sueñes, sientas y te diviertas en un espacio.

En la actual sociedad posfordiana o posindustrial poseer algo ha dejado de ser importante. Los deseos y las experiencias se convierten en el principal postulado. La insatisfacción por la rutina y la cotidianidad posiblemente provocan la búsqueda continua de emociones, asociándolas con momentos de felicidad y placer.

¿Qué significa ‘experiencia’ en el contexto turístico cultural? La experiencia es un hecho, algo que sucede, que produce un impacto emocional y que deja una huella o impresión en alguien. Por esto, en el mercado de las experiencias, el foco y centro de atención son las personas, con sus vivencias y sus emociones, y el diseño de los espacios culturales cambia de paradigma.

El diseño expositivo deja de ser puramente estético y racional. Los espacios aparecen de forma festiva y con formato de gran espectáculo. Mediante las proyecciones y las escenografías físicas se crean recorridos multisensoriales y experiencias inmersivas de gran impacto emocional.

Las siete experiencias culturales que destaco a continuación son solo una selección del mercado de experiencias, un ámbito que está en pleno auge.

1. Inmersiones en arte digital

Las actuales exposiciones digitales son, en esencia, una muestra de la fusión entre arte, tecnología e inmersión. Se trata de espectáculos audiovisuales de gran formato creados mediante video proyecciones. Paredes y suelos de salas de exposiciones y de museos se convierten en entornos inmersivos de 360º o casi, que sumergen a los visitantes en mundos virtuales.

En las primeras instalaciones de arte digital, que el equipo teamLab realizó en 2016 para la exposición temporal Future World del ArtScience Museum de Singapur, sus salas aparecían en constante cambio y movimiento, generando espacios fluidos, vivos, e interactivos.

El mismo equipo siguió en Tokio abriendo en verano del 2018 MORI Building Digital Art Museum, que denominaron primer museo digital. En algunas de sus salas, en tiempo real, los visitantes pueden interactuar tocando y disolviendo pétalos de flores, cambiando la dirección de cascadas de agua virtual o influyendo en el vuelo de los pájaros.

Al mismo tiempo, nacen espacios polivalentes y en semisombras como es el caso de la antigua fábrica Carrières de Lumières, en Les Baux-de-Provence y el del Atelier de Lumières de París. Están divididos por tabiques y pantallas en las que se proyectan pinturas de los artistas más conocidos. Las obras de Klimt, Monet, Renoir, Chagall o Van Gogh están expuestas de manera totalmente inmersiva permitiendo que los visitantes entren dentro de los cuadros. Son exposiciones temporales que duran entre dos o tres meses, ofreciendo recorridos libres y multisensoriales, sin objetos ni expositores.

                                             La exposición inmersiva Atelier de Lumières, París

La FactoryFack de Florencia es otro espacio cultural, con una larga trayectoria expositiva, especializada en proyectos de video arte, arte inmersivo y videodiseño. Entre las exposiciones inmersivas más destacables encontramos una larga lista de experiencias como Caravaggio Experience, Klimt Experience o Monet Experience.

2. Instalaciones con espejos

Instalación Bosque de lámparas resonantes, MORI Building Digital Art Musuem, Tokyo (Fuente: Irina Grevtsova)

A lo largo de muchos siglos los espejos se han utilizado para adivinar y conocer el futuro y distintas religiones los han usado en rituales y magia. Hoy en día, las redes sociales y el fenómeno de los selfies, han convertido el espejo en el elemento que focaliza las fotografías. Las nuevas instalaciones con espejos, con origen en los mercadillos medievales, ofrecen experiencias inmersivas de realidades reflejadas.

La artista japonesa de 86 años Yayoi Kusama lleva trabajando con espejos desde 1960. Desconocida hasta hace poco, gracias a los millenials su obra ha llegado a obtener fama mundial. Entre sus instalaciones Infinite room es la más conocida. En ella, debido al efecto caleidoscópico, se genera una ilusión de fusión entre lo real y lo virtual que resulta infinita y mágica y, gracias al tamaño reducido de sus creaciones, el transporte e instalación es fácil y rápido, lo cual ha permitido que muchas personas de todo el mundo hayan podido visitar y conocer su obra.

Dentro del mundo de las experiencias inmersivas con espejos, en el ya mencionado MORI de Tokio, teamLab creó el Bosque de lámparas resonantes y en este mundo de espejos también encontramos The mirror room – immersive art de Fakefactory.

3. Pop-Up Experiences

                                                                       Instagram del museo del Helado

La exposición pop-up es un evento artístico temporal, menos formal que una galería de arte o museo pero más formal que una muestra artística de obras privada. Pop-up a menudo se asocia a la emergencia, a lo fugaz, a la temporalidad, flexibilidad y adaptabilidad a lo ocurrente.

Originalmente las pop-up nacieron como una alternativa a las galerías de arte tradicionales y representaban una exposición de arte a corto plazo.

Debido al alto coste del alquiler y las limitaciones de espacio para exposiciones existente en Estados Unidos, organizar una exposición para jóvenes artistas no era fácil. Pop-ups solucionaron este problema. Sin requerir grandes gastos para su supervisión y organización, se han convertido en un modelo para las exposiciones de artistas novatos. La idea del pop-up que se originó en el Nueva York del 2007 ya se ha extendido por todo el mundo.

La siguiente generación de pop-up ha ido más allá del marco del arte moderno y se ha extendido a espacios de entretenimiento con gran dinamismo y publicidad. A diferencia de la mayoría de los museos de arte tradicionales, donde tocar objetos y tomar fotos está limitado, los nuevos pop-up son fotogénicos e interactivos. La diferencia principal con los espacios expositivos clásicos es que animan e invitan a interactuar y experimentar con los objetos. Las nuevas instalaciones artísticas, su iluminación, formas y color se ponen en escena al servicio de la interacción y de la experiencia del visitante resultando lo que se denominan Pop-up experiences.

4. Instaprotagonismo

                                                                   Igersmap de Barcelona

En el año 2019 la comunidad de los instagramers ha alcanzado los 1.000 millones de activos mensuales. Su pasión por fotografiar les convierte en igers, palabra que identifica a las personas que son muy activas en Instagram por realizar muchas publicaciones e interacciones diarias.

Con el smartphone en la cabeza, registran y almacenen gigas de fotos. Encuentran y captan lo sorprendente de lo cotidiano, aplican filtros según sean sus estados emocionales y lo comparten en las redes sociales.

Influidos por esta tendencia, los museos desde el año 2016 empiezan a crear exposiciones denominadas “Instagram-ready”, es decir, espacios efímeros, inmersivos y con experiencias visuales, pensados o diseñados para que los instagramers puedan hacerse selfies en ellos y compartir sus experiencias en las redes.

Con ganas de aprender, de intercambiar de conocimientos y de viajar, desde el año 2011 los instagramers organizan InstaMeets en las ciudades más emblemáticas del mundo. Hoy en día se calcula que existen 520 instaencuentros a nivel mundial. A partir de sus experiencias fotográficas, crean rutas temáticas, popularizan destinos y atraen nuevos públicos, a lugares ocultos y desconocidos, generando nuevos modelos de turismo cultural. Son protagonistas en participar y organizar exposiciones.

Igersmap es el primer mapa del mundo creado por y para instagramers. Lo tienen 9 ciudades españolas y el principal objetivo es descubrir los enclaves favoritos de los instagramers locales.

5. Escape rooms

Escape room es una sala en la que se encierra un grupo de entre 8 y 10 personas, en la que para salir, tienen que resolver una serie de pistas. A menudo, este juego está basado en escenarios inspirados en películas y libros de aventura y misterio. La inmersión en el mundo del storytelling, la competición o el entretenimiento mezclado con el aprendizaje de los hechos históricos, son algunas de las principales premisas para crear una actividad con un fuerte engagement participativo.

Escape room es una herramienta para atraer nuevos públicos que los museos están descubriendo. Los museos como el Villa Mondriaan de Winterswijk o el Museo de Historia de Augusta la aplican desde hace tiempo y hablan de sus ventajas.

Otro ejemplo es la sala de Alita: Ángel de combate — Pasaporte a la Ciudad de Hierro, inspirada en el guion de la trilogía de la película de la ciencia ficción Alita. Tres meses antes de su lanzamiento, su escenario ha sido utilizado para crear una sala de Escape con una trama intrigante.

 

6. Resucitar personajes con inteligencia artificial

Una de las aplicaciones de la tecnología de la inteligencia artificial es resucitar personajes y poderlos revivir.

A partir del escaneo en 3D de una persona real, con la ayuda de la programación y de la inteligencia artificial, la información del escaneo se procesa y se genera un modelo de persona digital que es capaz de hablar y contestar en directo a las preguntas de los visitantes.

Este es el caso de las víctimas del Holocausto que fueron grabadas en el museo de Holocausto de Illinois.

Hologramas de las víctimas del Holocausto, el Museo del Holocausto de Illinois 

Otro ejemplo es el holograma del famoso pintor surrealista Salvador Dalí que da la bienvenida a los visitantes de la exposición «Dalí vive», recientemente inaugurada en el Museo Dalí de San Petersburgo, Florida.

7. Experiencias open-air

Las experiencias salen a la calle e invaden y bañan fachadas, edificios, espacios públicos, cafés, castillos, parques, jardines… hoy en día todo es tematizable.

Proyecciones de conceptos o de imágenes, luces, mappings, paisajes sonoros electrónicos, son obras de arte contemporáneas que se instalan temporalmente durante los festivales de luces y fiestas de las culturas locales.

Ejemplos de instalaciones de este tipo son las obras de teamLab en el festival de luz Shimogamo Shrine de Kyoto, la instalación Un bosque donde los dioses viven, ruinas y patrimonio en Mifuneyama Rakuen en Saga, o la obra «Los colores: la experiencia artística» de Ponte Vecchio de la empresa FactoryFack expuesta en el festival de luz en Florencia entre muchas otras.

 Instalación open-air, Los colores: la experiencia artística, FactoryFack, Florencia  

 

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