10 insights sobre el futuro de las nuevas tecnologías en la era post-COVID-19. Entrevista a Conxa Rodà

Conxa Rodà, experta en el campo de las nuevas tecnologías, responsable hasta el 2019 del Departamento de Innovación y Estrategia Digital en Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), co-directora del curso de estrategias digitales para organizaciones culturales, miembro del jurado de los Premios «Best of the Web», profesora, ponente y autora de numerosos artículos, en esta entrevista en profundidad, comparte su visión sobre el impacto de las tecnologías en el sector cultural.

1. Las instituciones culturales están saliendo del confinamiento gradualmente. Resúmenos los primeros resultados de tu experiencia desde lo digital. ¿Qué ha dado y qué ha enseñado el confinamiento a los museos?

Más allá de las colecciones, lo que da verdadero sentido a los museos es ser conocidos, ser visitados, ser usados, en definitiva: su público. Con los museos cerrados, la única vía para seguir conectando con los públicos ha sido, durante meses, lo digital. Esa preeminencia digital planetaria, en cultura no se había dado nunca antes. La centralidad de lo digital durante la pandemia habrá generado un crecimiento exponencial digital post-COVID en las organizaciones.

Hemos vivido una extensión virtual expandida. Puertas cerradas en lo físico pero abiertas de par en par en lo digital. La web y las redes sociales han pasado de complementarias a ser el principal vehículo de comunicación y engagement con el público. Este protagonismo digital, de la noche a la mañana, nos ha cogido a todos desprevenidos. Es un toque de alerta para empezar a tener o repensar una sólida estrategia de contenidos y producir contenido digital de calidad.

Dos ideas que, desde hace tiempo, veníamos defendiendo, han cobrado ahora una relevancia especial: en primer lugar, la idea de que los visitantes virtuales también son visitantes del museo. Durante meses han sido los únicos visitantes. Y, por otro lado, que la dimensión digital es transversal en todo el museo, no es competencia de un único departamento y, no digamos, de una única persona. En este período se ha acentuado la colaboración interna y trans-departamental. Ambos conceptos creo que han cobrado fuerza para quedarse.

2. ¿El cierre obligado, ha cambiado el diálogo y la interacción entre el público y los museos, en el panorama digital?

Ha cambiado el modo en que los usuarios viven la experiencia del museo. Ha intensificado el llamado engagement digital. Probablemente habrán crecido sus habilidades digitales y sus expectativas de experiencia en el museo.

Por parte de los museos ha habido un incremento en la interacción, sobre todo en redes. Y se han tenido más presentes las necesidades de los usuarios en tiempos de confinamiento. Habrá que ingeniar más y mejores opciones de participación, de colaboración y de co-creación.

También creo que los museos deberán dar un giro en el trato de las preocupaciones sociales como la desigualdad social, el racismo, la igualdad de género, la brecha digital o la salud.

3. ¿Cómo valoras la preparación digital de los museos catalanes? ¿Cómo han vivido globalmente esta fase de puertas cerradas?

Se ha desplegado un esfuerzo notable en intensificar la presencia digital, ya sea dando nueva vida a contenido ya existente o bien creando nuevo contenido.

En general, nuestros museos no han alcanzado aún una madurez digital, producto seguramente de una combinación de falta de recursos, falta de capacidades digitales y, casi lo más importante, falta de mentalidad digital a lo largo de toda la organización. Esta última barrera, quizás con la crisis se vea mejorada. Y quiero pensar que, como la necesidad de formación en capacidades digitales se ha puesto más en evidencia, se elaborarán planes de formación digital para los museos y centros patrimoniales, quizá por parte de la administración.

Naturalmente, aquellos  museos que estaban mejor preparados para lo digital y con abundante contenido de calidad, son los que han podido ofrecer un buen servicio digital durante el confinamiento.

Para relación de propuestas concretas de los museos catalanes recomiendo los artículos: Las propuestas de los museos en internet (en catalán) y  Los museos catalanes (no) han cerrado por el coronavirus (en catalán).

4. ¿Qué estrategias e iniciativas interesantes han lanzado? ¿Qué formatos online han tenido más éxito y por qué?

Este ha sido el momento de la mediación digital por excelencia, como experiencia en sí misma. En general, los museos se han centrado más en la colección. Iniciativas que han funcionado muy bien han sido los buenos tours virtuales, las Instagram stories, las emisiones en tiempo real o Live Streaming sobre comentarios de obras y entrevistas a conservadores, artistas y educadores; los podcasts; los materiales descargables, educativos, para colorear; las múltiples acciones en redes #elmuseoencasa. Iniciativas participativas como concursos tipo quizz o recoger y compartir historias durante el COVID, han atraído público de todas las edades.

Ha sido el momento estelar del uso masivo de plataformas relativamente conocidas hasta ahora como Zoom, Google Meet, Microsoft Teams, GotoMeeting, Jitsi, etc., indispensables durante el confinamiento para reuniones, clases online, debates y conferencias.

Quizá incluso se podría hablar de un cierto sobre exceso de oferta digital. Y no todo ha podido ser de calidad… Pero el trasfondo común ha sido, sin duda, el querer seguir estando ahí para los usuarios.

5. Durante el confinamiento, entre los profesionales, se han realizada muchas reuniones, sesiones y webinars online. ¿Qué temas han sido los centrales?

Sí, ha habido un despliegue de encuentros, locales e internacionales. Temas recurrentes han sido la necesidad – ahora sí – de contar con una estrategia digital, de mejorar las capacidades digitales del equipo interno, de ofrecer nuevas formas de acceder al patrimonio, de diversificar formatos, de usar buenas narrativas… en definitiva, repensar el museo en clave digital y social.

En general preocupa la recuperación de visitantes físicos y la pérdida económica para este año. También se ha hablado mucho de dar un mayor giro social a los museos, esforzarse por ser más relevantes a la sociedad, de volcarse más en el público local, en la comunidad. La cancelación de exposiciones temporales, por ejemplo, va a permitir reenfocar y centrarse en la esencia del museo: su colección y sus públicos.

Para esta nueva fase será aún más necesario fortalecer alianzas externas y fortalecer la cohesión interna. Posiblemente sea necesario remodelar la organización interna del museo y extender la transversalidad de lo digital a través de todo el museo.

6. Las tendencias digitales online, modeladas por el confinamiento, ¿se quedarán con los museos en la etapa post-COVID o desaparecerán?

No creo que vayan a desparecer sino todo lo contrario, se van a potenciar. Habrá que aplicar como criterio de selección de lo que pervivirá aquello que aporte valor. Quizá no sea sostenible aguantar el ritmo intenso obligado durante el confinamiento pero sí va a incrementarse la oferta de contenido y de experiencias digitales en los museos para conectar con visitantes y usuarios.

Sería óptimo si, además, se reforzaran los equipos, la infraestructura tecnológica y la inversión.

7. A partir de ahora, en el desarrollo ¿en qué estrategias digitales tienen que invertir los museos?

Creo que se va a acelerar la transformación digital de los museos y de otras organizaciones culturales. Se hará más necesario incluir la dimensión digital desde el inicio de los proyectos y no como un añadido posterior. Lo que no significa hacer en digital lo mismo que hacíamos en analógico. Requiere un nuevo planteamiento, nuevos métodos, nuevas ideas, nuevos productos. Sin embargo, antes de empezar a producir nuevo contenido, hay que parar y reflexionar a fondo sobre qué tipo de experiencias quiere ofrecer el museo, qué espacios de participación generar y a qué público(s) servir.

Como pensar es gratis, voy a atreverme a hacer una lista de deseos/predicciones en el escenario digital post-COVID en los museos:

– diversificar formatos y narrativas digitales, uso de tecnología inmersiva y de narrativa transmedia; elaborar visitas virtuales más atractivas e interactivas

– intensificar la digitalización de las colecciones y la documentación

– plantear una versión digital de las exposiciones temporales ya desde su inicio y más como otra vía de experiencia que no meramente replicar la exposición física

– pasar de considerar la web como el espacio donde informar sobre los eventos en el museo a ser un espacio donde pasan cosas, un espacio virtual con gran potencial para eventos en línea, para la exploración, para el aprendizaje y, por qué no, para la diversión; construir la web como espacio de relación

– mejorar el conocimiento sobre los usuarios y su segmentación por intereses y motivaciones; focalizar la medición en la calidad de la experiencia más que en métricas cuantitativas

– abrir más opciones de participación del público y hacer el contenido generado por los usuarios (UGC) más visible que antes

– trabajar más en red, más cooperación entre museos para proyectos digitales compartidos

– mayor flexibilidad y teletrabajo parcial; menos reuniones presenciales y más video conferencias

lobbying para obtener más recursos para lo digital.

Relacionado con todo ello, aunque no sólo en clave digital, irá tomando fuerza también la necesidad de una estrategia de contenidos, es decir, planificar y gestionar los contenidos en múltiples soportes y plataformas para audiencias múltiples, de una forma integral, coordinada y distribuida en todo el museo.

No todo va a poder ser atacado a la vez, ni por parte de todos los museos, sobre todo los más pequeños. Habrá por lo tanto que priorizar en función de los objetivos globales de cada museo y compartir recursos por economía de escala. Y trabajar para no perder momentum. Lo digital ha sido clave durante el confinamiento, el personal de todo el museo ha tomado conciencia de la dimensión digital, por lo tanto, es a la vez una oportunidad y un reto reforzar lo digital a partir de ahora.

8. ¿Qué tecnologías serán relevantes en el futuro?

Hacer futurología en tecnología digital es muy arriesgado porque todo avanza a una velocidad vertiginosa y habrá que estar muy atentos a la evolución de los usos sociales. Parece lógico pensar que mientras dura la prevención sobre la distancia y el contacto físicos, más que pantallas interactivas, superficies táctiles o audioguías, será el momento para abogar por el uso de los dispositivos móviles de los usuarios, ofrecer material descargable en la web, explotar funcionalidades como la realidad aumentada, ofrecer buenas visitas virtuales guiadas, incorporar más audiovisuales en el recorrido museográfico y experimentar con espacios inmersivos.

La interactividad vía sensores de gestos, puede ver ahora su momento. Aunque ello no está exento de dificultades, como leía en este buen artículo del Digital Lab del Science Museum.

Usos más avanzados como robots e inteligencia artificial están dando casos de buenas prácticas en museos del mundo pero diría que, en nuestro entorno, lo tenemos aún un poco lejano.

Me gustaría ver que la constatación, durante el confinamiento, de lo esencial de los contenidos accesibles para llegar a un público amplio, será un empujón valiente a que más museos adopten una política de datos abiertos, sin restricciones de uso, en sintonía con el movimiento openGLAM. Ello requerirá un sólido trabajo técnico de apertura de datos, via APIs, garantizar la interoperabilidad y una visualización amable de los datos.

En cualquier caso el contexto actual, aún con sus dosis de incertidumbre y de complejidad, es un buen estímulo a la innovación para encontrar nuevas maneras de conectar colecciones y público y para situar a los museos en perspectiva de centralidad social.

9. Los estudios muestran que el crecimiento en el consumo de contenido educativo durante la cuarentena ha crecido en un 437%. ¿Crees que esta tendencia estimulará a los museos a crear nuevos contenidos educativos, como cursos o talleres online?

Sí, sin duda. Ya se está produciendo. Sería una buena estrategia multiplicar los recursos educativos y ofrecer un aula virtual, pensando más allá del ámbito escolar o académico, formación para todos, ofrecer cursos de distintas duraciones, intensivos, MOOCs, etc.

10. Como co-directora del postgrado de Estrategia Digital de la UOC y el Museu Nacional d’Art de Catalunya, ¿cómo ves el futuro de la educación de los profesionales de museos? ¿Tomarán importancia los estudios vinculados con las TIC?

Creo que hay que intensificar y mucho la oferta formativa en capacidades digitales, no solo del personal dedicado a producir contenidos digitales sino de todo el equipo de los museos. La sociedad es digital, los profesionales de museos deben serlo también.

Justamente en junio se ha presentado el informe Digital Talent 2020, de Barcelona Digital Talent, donde se ha puesto de manifiesto la falta de talento digital, ya que hay mucha más demanda que oferta, y el todavía desequilibrio de género en cuanto a ocupación TIC, que alcanza sólo al 26% de las mujeres. Por lo tanto, la respuesta es un contundente sí a que tomarán importancia los estudios vinculados con las tecnologías de la información y la comunicación.

Concluyendo ¿Qué experiencia valiosa pueden sacar los museos de la pandemia y cómo la pueden aplicar en el futuro? ¿Conxa Rodà, personalmente, qué has aprendido y que conclusiones has sacado de la pandemia?

Creo que en general hemos aprendido a ser conscientes de nuestra propia fragilidad, a distinguir lo esencial de lo prescindible, a valorar las relaciones y… la importancia de ¡disponer de buena conectividad!

Mi conclusión sería que en los museos hace falta más estrategia, más cultura digital transversal y más formación.

E insistir, una vez más, en la idea de que no se trata de que lo virtual compita o sustituya lo presencial. La visita física y la contemplación directa de las obras tienen un valor único insustituible. La tecnología nos brinda otra manera de vivir esa experiencia, de ampliar conocimiento, de compartir y de ofrecer accesibilidad a públicos que tal vez nunca vayan a un museo.

Un efecto COVID va a ser la aceleración de la digitalización y hay que saber aprovecharlo para ofrecer experiencias únicas y enriquecidas, para establecer conexiones con los usuarios, para atraer su engagement, para ofrecer múltiples vías de aproximación al patrimonio, para ser más accesibles, abiertos, participativos y sociales.

Agradecimientos

Agradezco sinceramente a Conxa por compartir su opinión de la situación de las TIC con los lectores del blog y, sobre todo, agradezco su visión y sus aportaciones tan positivas del futuro de las tecnologías en el contexto de la pandemia.